09 julio, 2006

Paseo

Calculo que me quedan dos amigas en Barcelona, cada una de una punta del mundo. Siempre me han preguntado porqué he tenido grandes amigos extranjeros y creo que está relacionado también con la ciudad.
Los que hemos nacido en Barcelona nos movemos por ella mecánicamente, hemos perdido un poco la capacidad de sorprendernos ante los detalles.
Ayer caminé durante seis horas por la ciudad, parándome en los bancos de las farolas, con mi amiga china que hacía teoría sobre cómo la ciudad es más limpia conforme se aleja del mar, y cómo entre los asientos modernistas del Passeig de Gràcia el más limpio es el de Aragó.
De caminar sola, nunca hubiera hecho ese recorrido pero Aina dice que yo no tengo rasgos orientales y no soy carne de cañón de atracadores y que, si no hay luz, paseamos por avenidas amplias. Así que anduvimos conversando hasta altas horas de la madrugada siguiendo los lugares más bellos (y limpios) para una mirada china. Encontramos gente patinando, en bicicleta, despedidas de soltero/a, y mucha vida que animaba la conversación, nada que ver con "les paumés du petit matin".
Yo creo que arreglamos el mundo, solucionamos nuestras vidas, programamos el universo para concluir que igual no tenemos lo que queremos pero que seguramente, sí lo que es mejor para nosotras.

6 comentarios:

Angus dijo...

Hola Eva,
me he dado un paseo por aquí, como haces tú en la ciudad nerviosa. Blog, encantador.
¡Pues ya tienes otra amiga!
Besos

Detrásdelreflejo dijo...

ehhhh,
no es por criticar, porque me gusta Barcelona, pero este verano hice una excursión allí, de padre-separado-con-hijos, y a los tres nos pareció que Barcelona merece estar un pelín más limpia y mejor cuidada. Te preguntas si realmente el ayuntamiento hace todo lo que tiene que hacer por una ciudad de la importancia de Barcelona. Saludos.

B-lego dijo...

Barcelona tiene cosas sorprendentes en su arquitectura, sobre todo la zona del ensanche. Durante un par de años estuve trabajando en una empresa en Balmes/Provenza y como comía cerca, me acostumbré a dedicar parte de ese tiempo a recorrer las calles observando los arcos de los portales.

La mayoría de edificios de la época en que se abrió el ensanche tienen esculturas interesantísimas. Algunas son bustos de los propietarios del edificio, el marido, la mujer y en algún caso los hijos. Pero hay de todo, motivos vegetales, modernistas, símbolos masónicos y/o esotéricos, motivos gremiales, animales, seres mitológicos... vale la pena, sólo hay que levantar un poco la vista.

B-lego dijo...

Otra cosa ...supongo que como las personas, las ciudades tienen sus edades. Siempre me ha gustado Barcelona; he nacido allí, y aunque ya llevo años viviendo fuera de los límites de la megalópolis, sigo ligado a ella por mis actividades diarias.

Aunque hace tiempo que ha dejado de gustarme como lugar para vivir. Encuentro que la
Barcelona post-olímpica, sobre todo la Barcelona post-forum es cualquier cosa menos una ciudad acogedora y habitable.

Doña Paranoica dijo...

Me apunto a tu blog desde hoy mismo.

A mí también me pasa eso de que tengo muchos amigos extranjeros. Lo peor, lo mucho que duele cuando se marchan.

Un besazo enorme

avuiperahir dijo...

Es algo que os pasa a todos los barceloneses :)

Yo soy de Vigo, mi novio de Barcelona. Siempre me dice que no le gusta la ciudad, que aborrece el metro,que hay demasiado ruido, que hay mucha polución, que la gente es poco cordial... Para mí es la ciudad de mis sueños; lo ha sido desde que tengo unos 11 u 12 años (tampoco es que tenga muchos más, en breve haré 20) y creo que la conozco mejor casi que la mía propia. Adoro el arte y, entre otras cosas, allí sobra. Cuando puedo ir de visita, que son pocas veces, y llevo a mi novio conmigo a recorrer la ciudad, parece que ve otra ciudad distinta que la que siempre me describe. Aprovecha y va conmigo a los sitios a los que nunca suele ir o nunca ha ido, le explico lo que sé de arte, lo llevo a los sitios que a mí me ilusionan y consigo que le ilusionen también, lo saco del metro y vamos caminando, o la recorremos en coche. Le enseño lo que no ve el resto de los días y yo lo veo ilusionado y sorprendido.
Supongo que nos pasa un poco a todos pero en Bacelona creo que es más acentuado, quizá porque hay mucha más magia que en otros sitios :)

Siento la carga emotiva pero Barcelona y yo, yo y Barcelona... Jejeje. Aprovecha a tus amigos de fuera para que te den a conocer tu propia ciudad ;)

Saludos !